jueves, 6 de mayo de 2010

Digo adios, adios, adios. Cierro la maleta y pido un taxi para la estacion. Cuando unos labios amenazan con devorarme el corazon, enciendo la señal de alarma y escapo en otra direccion. Si nos cruzamos por la vida, no me preguntes donde voy. Mira mis ojos y adivina lo que busco y lo que soy.

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